Es normal que la carcasa de un motor a plena carga se caliente tanto que no se pueda sostener la mano mucho tiempo, y eso por sí solo no indica una avería. La superficie de la carcasa está más fría que el bobinado, donde se origina el calor. Los valores de referencia del catálogo corresponden al bobinado y a la zona de rodamientos: temperatura del bobinado máx. aprox. 110 °C, zona de rodamientos aprox. 80 °C, objetivo de calentamiento inferior a 75 K. No se da un límite aparte para la superficie de la carcasa y los valores exactos figuran en el informe de ensayo del modelo.

Por eso, a la pregunta “¿cuántos grados es normal?” se responde con más seguridad comparando que con una sola cifra:

  • Mida la temperatura siempre en el mismo punto con un termómetro sin contacto y anótela.
  • Haga la lectura junto con la corriente; si la corriente está por debajo del valor de placa y la temperatura no aumenta con el tiempo, lo más probable es que todo sea normal.
  • Un aumento claro respecto a lecturas anteriores con la misma carga, un rodamiento mucho más caliente que el otro u olor a quemado son señales que deben investigarse.

Cuando hay que conocer directamente la temperatura del bobinado, se prefiere un sensor PTC o PT100 integrado en él.