La forma más directa de controlar la temperatura del bobinado es integrar un sensor de temperatura en él durante la fabricación del motor. En HEM Motor, el termistor PTC y el sensor PT100 figuran entre las opciones de pedido, junto con la resistencia anticondensación. Colocar el sensor en fábrica es mucho más práctico que añadirlo después a un motor ya bobinado, por lo que conviene indicarlo en la fase de oferta.
Los dos sensores dan información distinta. El PTC aumenta bruscamente su resistencia a una temperatura determinada y avisa a un relé de protección de que se ha superado el límite. El PT100 mide la temperatura de forma continua; el valor puede verse en un indicador o en el sistema de automatización y registrarse como tendencia.
La protección térmica que mide la corriente no ve la temperatura real del bobinado. Un sensor marca la diferencia sobre todo en estos casos:
- Armario cerrado, temperatura ambiente alta o flujo de aire restringido
- Arranques frecuentes o arranques pesados y largos
- Funcionamiento prolongado a baja velocidad con variador
Cómo se conecta el sensor a un relé o a un variador, y cómo se usa junto con el relé térmico, se explica en las preguntas sobre conexión y arranque del motor.