Lo que más deteriora a un motor almacenado es la humedad y la vibración. Por eso el catálogo pide guardar los motores en un ambiente seco y sin vibraciones y girar el eje periódicamente.

  • Lugar seco: los almacenes con grandes diferencias de temperatura entre el día y la noche, tejados con goteras o suelo de tierra favorecen la condensación. Eleve el motor del suelo y cúbralo con una funda transpirable.
  • Lugar sin vibraciones: un motor junto a máquinas en marcha puede sufrir marcas en las pistas de sus rodamientos inmóviles por pequeñas vibraciones constantes. Girar el eje unas vueltas de vez en cuando lo evita y además impide que la grasa se acumule en un solo punto.
  • Protección: deje en su sitio el antioxidante y el protector de chaveta del extremo del eje; mantenga cerrada la tapa de la caja de bornes.
  • Almacén húmedo: en motores con resistencia anticondensación, esta puede alimentarse durante el almacenamiento.

Registrar la fecha de entrada al almacén y los datos de placa permite saber cuánto tiempo ha esperado el motor antes de su puesta en marcha. Para más detalles, vea la guía de almacenamiento de motores de repuesto.