En un motor que ha pasado mucho tiempo almacenado o parado en obra, los mayores riesgos son un bobinado que ha absorbido humedad y una grasa de rodamiento que ha perdido sus propiedades. El catálogo considera obligatoria la medición del aislamiento antes de la puesta en marcha en este caso.
- Resistencia de aislamiento: mida entre bobinado y carcasa. Si es baja, seque el motor y vuelva a medir; no aplique tensión hasta que el valor se recupere.
- Eje y rodamientos: gire el eje a mano unas vueltas. Si hay agarrotamiento, enganches o gruñidos, haga revisar el rodamiento antes de arrancar. En motores con engrasador, compruebe el estado de la grasa.
- Caja de bornes: busque humedad, óxido o nidos de insectos y compruebe que puentes y tuercas estén apretados.
- Carcasa y ventilador: verifique que la tapa del ventilador no esté abollada, que el ventilador no esté roto y que las aletas estén limpias.
- Primer arranque: si es posible, en vacío; observe las corrientes de las tres fases, el ruido y la evolución de la temperatura.
Los pasos siguientes son los de una puesta en marcha normal. Cuanto más larga es la espera, más importantes son estas comprobaciones; para más detalles, vea el artículo sobre humedad y rodamientos en motores parados.