La falta de fase es una de las averías que más rápido queman un motor trifásico. Si se pierde una fase con el motor en marcha, el rotor sigue girando y desde fuera todo puede parecer normal; pero, al tener que tomar la misma potencia en el eje a través de dos fases, la corriente de esas fases sube claramente por encima de la nominal. En un motor conectado en triángulo, además, se desequilibra el reparto de corriente entre bobinas y algunas se calientan mucho más que otras.

Si falta una fase con el motor parado, no se forma campo giratorio: el motor zumba, no arranca y absorbe una corriente cercana a la de rotor bloqueado. En pocos segundos empieza un calentamiento importante.

Causas frecuentes: un único fusible fundido, un contacto quemado del contactor, un borne o terminal flojo, un cable alargador dañado. Para protegerse:

  • Use un guardamotor o un relé térmico sensible a la falta de fase.
  • En instalaciones críticas, añada además un relé de secuencia y falta de fase.
  • En líneas con fusibles, prevea que el motor quede totalmente desconectado cuando funda un solo fusible.

Para elegir los elementos de protección, vea nuestro artículo sobre selección de relé térmico y fusibles.