En el cuadro eléctrico de una bomba con el bobinado quemado encontramos a menudo lo mismo: el relé térmico está intacto y nunca disparó. Su selector marca 32 A, pero la placa del motor indica 21 A. Durante semanas el motor consumió unos 28 A, siempre por debajo del ajuste, y el aislamiento se fue degradando hasta fallar. El cuadro parecía protegido, pero el ajuste se había tomado del tamaño del contactor y no de la corriente del motor.
Proteger un motor no consiste en llenar el cuadro de aparatos, sino en saber a qué avería responde cada uno y ajustarlo al valor correcto. El relé térmico, el fusible, el guardamotor (MPCB), el relé de control de fases y las sondas integradas en el bobinado vigilan riesgos distintos y no se sustituyen entre sí.
Cuatro situaciones que queman un motor
Antes de elegir aparatos conviene separar los riesgos. Detrás de la mayoría de los motores perdidos en planta hay una de estas cuatro situaciones:
- Sobrecarga lenta: un rodete desgastado, una cinta sobrecargada o una correa demasiado tensa. La corriente supera la nominal en un 10–30 % durante horas y el aislamiento envejece sin que nadie lo note.
- Cortocircuito o defecto a tierra: un borne flojo, un cable aplastado o un bobinado perforado. La corriente se multiplica en milisegundos.
- Pérdida de fase o desequilibrio: un fusible fundido o un contacto quemado. El motor trifásico sigue girando con dos fases y se calienta.
- Pérdida de refrigeración: tapa del ventilador obstruida, temperatura ambiente alta o funcionamiento prolongado a baja velocidad con variador. La corriente parece normal, pero el bobinado supera su límite.
Ningún aparato que mida corriente detecta directamente este último caso. Por eso no existe una protección completa basada en un solo dispositivo.
El relé térmico y su ajuste
El relé térmico de sobrecarga compara la corriente con el tiempo: tolera excesos breves, como el arranque, y dispara antes cuanto más dura la sobrecarga. Todo depende de un ajuste correcto, que se toma de la línea de la placa correspondiente a la tensión a la que el motor está realmente conectado. En una red de 400 V, un motor de 230/400 V trabaja en estrella y se usa la corriente de 400 V; un motor de 400/690 V trabaja en triángulo y se toma la corriente indicada para 400 V. Si tiene dudas con la placa, la guía para leer la placa de un motor IE3 explica cada dato.
La clase de disparo pesa tanto como el ajuste. En general, la clase 10 sirve para bombas y ventiladores que alcanzan su velocidad en pocos segundos. Un ventilador de gran inercia, un agitador que arranca lleno o una trituradora tardan más, y sin clase 20 o 30 el relé dispara antes de tiempo. En obra, la "solución" suele ser subir el ajuste, y el motor se queda sin protección real.
Fusible y guardamotor frente al cortocircuito
El fusible protege el cable y la aparamenta, no el bobinado. En circuitos de motor debe soportar la corriente de arranque: el fusible aM está pensado solo para cortocircuito y siempre necesita un elemento de sobrecarga al lado; el gG, de uso general, puede requerir un calibre superior en una salida de motor. Sobredimensionar el fusible para que no funda al arrancar alarga el tiempo de corte ante un cortocircuito real y pone en riesgo el cable y el contactor.
El guardamotor reúne disparo térmico y magnético en un solo aparato. Su rango ajustable debe abarcar la corriente nominal del motor cerca del centro. En potencias pequeñas y medianas ahorra espacio y cableado, aunque hay que comprobar que su poder de corte cubre la corriente de cortocircuito prevista en ese punto. La elección del rango y el ajuste paso a paso se detallan en selección y ajuste del guardamotor.
Caso práctico: motor de bomba de 11 kW y 4 polos
Tomemos un motor IE3 de 11 kW y 4 polos conectado a 400 V. La corriente nominal se estima con I = P / (√3 × U × cos φ × η). El límite de rendimiento IE3 para esta potencia y polaridad es del 91,4 %; con un factor de potencia típico de 0,84 resulta I ≈ 11 000 / (1,732 × 400 × 0,84 × 0,914) ≈ 20,7 A. Es solo una comprobación: el ajuste siempre se hace con la placa. Supongamos que indica unos 21 A.
En arranque directo, se elige un guardamotor o relé cuyo rango incluya holgadamente 21 A y se ajusta a 21 A; del cortocircuito se encarga un fusible aM o el disparo magnético del guardamotor.
En arranque estrella-triángulo, si el relé está después del contactor principal, en la rama del devanado, ve la corriente de fase, que es 1/√3 de la de línea: 21 × 0,58 ≈ 12,2 A. Ajustado a 21 A, el motor podría trabajar con cerca de un 70 % de sobrecarga sin disparo. Si el relé está aguas arriba, en la línea de alimentación, se ajusta a la corriente de línea. Revise siempre el esquema antes de tocar el selector, y recuerde que este arranque solo es posible con motores que trabajan en triángulo a 400 V, es decir, con bobinado de 400/690 V.











