Averías del motor eléctrico: encontrar la causa raíz y decidir entre reparar o sustituir

Averías del motor eléctrico: encontrar la causa raíz y decidir entre reparar o sustituir

En una harinera, el motor del mismo elevador de cangilones se quemó tres veces en un año. Cada vez fue al bobinador, volvió con el bobinado nuevo y se montó en su sitio. En la cuarta avería el bobinador lo abrió y señaló que solo una fase estaba carbonizada; las otras dos estaban casi intactas. El fallo no estaba en el motor, sino en un terminal flojo de un contactor del cuadro: cada vez el motor había seguido girando con dos fases y el relé térmico no lo había detectado a tiempo. Tres rebobinados que se habrían ahorrado con una vuelta de destornillador.

Un motor eléctrico averiado suele ser una consecuencia, no la causa. Rebobinarlo o montar uno nuevo vuelve a poner la línea en marcha, pero si no se encuentra el origen, el motor nuevo acabará igual. Aquí tratamos qué hacer después de que el motor se pare, qué cuentan las huellas del daño y cómo usar esa información para decidir entre reparar o sustituir. El diagnóstico de un motor que todavía funciona, a partir del ruido, el calor y la vibración, lo explicamos en la guía de diagnóstico de averías.

El motor se ha parado: la primera hora

Buena parte de la información se pierde en cuanto se desmonta el motor. Por eso lo primero es dejar constancia de la situación antes de quitar un solo tornillo:

  • ¿Qué protección actuó: relé térmico, guardamotor, fusible o sonda del bobinado? Cada una apunta en una dirección distinta.
  • ¿Qué pasaba justo antes? ¿Se paró en el arranque, tras mucho tiempo en marcha o al subir la carga?
  • Compruebe en el cuadro la tensión de las tres fases y el apriete de contactores y bornes. Un terminal quemado o descolorido ya dice mucho.
  • Desacople el motor y gire el eje a mano. Es la forma más rápida de saber si el bloqueo está en el motor o en la máquina.
  • Mida la resistencia de aislamiento en los bornes del motor y anótela.

Cómo hacer esa medida e interpretar el resultado lo explicamos en el artículo sobre el ensayo megger. Esos minutos de notas le dicen al bobinador o al proveedor mucho más que «el motor se ha quemado».

El dibujo de la quemadura señala la causa

Un bobinado quemado deja una huella y un bobinador con experiencia puede leer en ella buena parte de la historia. Como conocimiento general de ingeniería, los patrones más habituales son:

  • Una fase totalmente negra y las demás sanas: el motor perdió una fase y siguió funcionando con dos. La causa suele estar fuera del motor: un fusible fundido, una conexión floja o un polo de contactor averiado. Es lo que ocurrió en la harinera.
  • Las tres fases oscurecidas por igual a lo largo de todo el bobinado: el motor trabajó mucho tiempo por encima de su intensidad nominal. Sobrecarga, tensión de alimentación baja, refrigeración obstruida o demasiados arranques dan este cuadro.
  • Una perforación localizada en una zona pequeña: el aislamiento falló en un punto. Humedad, polvo conductor, una espira que roza por vibración o un pico de tensión son causas probables. En motores alimentados por variador con cable largo hay que pensar también en fallos en las primeras espiras.
  • Fallo fase-tierra a la salida de ranura o en la cabeza de bobina: aparece a menudo junto con humedad y suciedad, y es más frecuente en motores que pasan mucho tiempo parados o que se lavan.

Estos patrones no son un veredicto; sirven para hacer la pregunta correcta. Si la quemadura es de una sola fase y no se ha encontrado nada en el cuadro, el motor nuevo va a trabajar con el mismo riesgo.

Lo que dicen los rodamientos y el daño mecánico

Una parte importante de las averías empieza en un rodamiento y no en el bobinado: el rodamiento se agarrota, el rotor se bloquea y el bobinado se quema como segunda consecuencia. El rodamiento desmontado también deja pistas. Líneas regulares a lo ancho de la pista, lo que suele llamarse acanaladura, indican paso de corriente y aparecen sobre todo en motores grandes con variador. Un desgaste concentrado en un lado hace pensar en una correa demasiado tensa o un acoplamiento desalineado. Grasa espesa y oscura indica calor; gotas de agua en ella, entrada de humedad; y si no queda grasa, se ha saltado el intervalo de reengrase.

Las causas mecánicas de fondo suelen estar en la máquina accionada. Un motor nuevo montado sin corregir la alineación del acoplamiento o la tensión de la correa gasta el mismo rodamiento en el mismo tiempo. La alineación en el lado del acoplamiento se trata en el artículo sobre acoplamientos y alineación de ejes.

¿Por qué no actuó la protección?

Cada motor quemado significa también que la protección no hizo su trabajo. ¿El relé térmico está ajustado a la intensidad de placa o se subió «para que no salte»? ¿Hay un relé aparte que vigile la falta de fase? Si el bobinado lleva sondas PTC o PT100, ¿están conectadas o tienen los cables sueltos en la caja de bornes? En planta las respuestas suelen sorprender. Añada la revisión de los ajustes de protección a cada análisis de avería; cómo elegirla y ajustarla está en el artículo sobre relé térmico, guardamotor y fusible.

Los precios y datos técnicos están en las páginas de producto; elija el modelo y haga su pedido en línea.

Reparar o sustituir, una vez conocida la causa

Con la causa raíz identificada, la decisión se toma sobre terreno firme. Algunos casos que orientan:

  • La causa era externa y carcasa, eje y rotor están bien: rebobinar es una opción razonable, pero antes hay que corregir el fallo externo.
  • El motor ya se ha rebobinado varias veces o es un modelo antiguo de bajo rendimiento: cada rebobinado puede restar algo de rendimiento. En accionamientos con muchas horas de marcha, un motor IE3 o IE4 nuevo compensa la diferencia en energía con el tiempo.
  • Carcasa agrietada, eje doblado o marcas de roce en el rotor: coste y riesgo de la reparación suben rápido y la sustitución suele ser más sensata.
  • Cada hora de parada es cara: en lugar de esperar a la reparación, se monta un motor equivalente y el reparado queda como reserva. Así se combinan las dos opciones.

El coste y el rendimiento del rebobinado se analizan en rebobinar el motor o comprar uno nuevo, y la elección de un sustituto con las mismas medidas en la guía de sustitución uno a uno.

El registro de averías, la prevención más barata

Un apunte breve tras cada avería va formando el mapa de fallos de la planta: qué motor, cuándo, qué protección actuó, qué mostraba el daño, cuál fue la causa y qué se cambió. Las averías que se repiten en la misma línea o en el mismo grupo de cuadros saltan a la vista enseguida. Si en ese mismo archivo están los datos de placa, la forma de montaje y las medidas de eje y brida de los motores críticos, encontrar el repuesto adecuado la próxima vez es cuestión de minutos.

Conclusión

En las averías de motores eléctricos, lo que de verdad se gana es encontrar la causa, no solo cambiar el motor. Las notas de la primera hora, el patrón del daño en bobinado y rodamientos y la revisión de las protecciones muestran a menudo que el problema está fuera del motor. Decidir entre reparar o sustituir después de corregir la causa evita volver a sufrir la misma avería a los pocos meses. Si necesita un motor de sustitución, puede revisar nuestra gama de motores asíncronos con los datos de placa a mano y pedir ayuda a nuestro equipo técnico para elegir el equivalente.

Preguntas frecuentes

¿Basta con cambiar enseguida el motor quemado por uno nuevo?

Puede ser necesario para arrancar la línea cuanto antes, pero un motor nuevo montado sin conocer la causa trabaja con el mismo riesgo. Sustituirlo sin revisar conexiones de fase, ajustes de protección, alineación y carga suele llevar a repetir la misma avería.

¿Qué significa que solo se haya quemado una fase del bobinado?

Normalmente indica que el motor perdió una fase y siguió funcionando con dos. La causa suele estar fuera del motor: conviene revisar fusibles, bornes flojos o polos de contactor averiados y plantearse una protección que vigile la falta de fase.

¿Una avería de rodamiento puede quemar también el bobinado?

Sí. Cuando el rodamiento se agarrota, el rotor se bloquea, el motor consume una intensidad muy alta y, si la protección no dispara a tiempo, el bobinado se quema rápidamente. En ese caso no basta con rebobinar; hay que averiguar por qué falló el rodamiento.

¿Tiene sentido rebobinar el motor averiado y guardarlo como reserva?

Si la carcasa, el eje y el rotor están en buen estado, a menudo sí. La línea se pone en marcha enseguida con un motor nuevo o equivalente y el reparado se guarda en almacén para la próxima avería.

Modelos de HEM Motor relacionados con este artículo

Las tarjetas muestran modelos de ejemplo relacionados con el tema. El motor adecuado no se elige solo por la potencia: compare velocidad, tensión, montaje, eje y medidas de conexión en la página del producto; si tiene dudas, envíe una foto de la placa del motor actual por WhatsApp.

Motor eléctrico 1,5 kW 1500 rpm con carcasa de fundición 90L-4

90L-4

1,5 kW · 1500 rpm

  • Carcasa de fundición · IEC 90L
  • 1445 rpm · IP55
  • Montaje: B3 patas; brida (B5/B14/B35) según carcasa — se confirma en el pedido

143,22 US$ (127,82 €)

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Motor eléctrico 5,5 kW 1500 rpm con carcasa de fundición 132S-4

132S-4

5,5 kW · 1500 rpm

  • Carcasa de fundición · IEC 132S
  • 1460 rpm · IP55
  • Montaje: B3 patas; brida (B5/B14/B35) según carcasa — se confirma en el pedido

339,83 US$ (303,28 €)

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Motor eléctrico 11 kW 1500 rpm con carcasa de fundición 160M-4

160M-4

11 kW · 1500 rpm

  • Carcasa de fundición · IEC 160M
  • 1465 rpm · IP55
  • Montaje: B3 patas; brida (B5/B14/B35) según carcasa — se confirma en el pedido

565,14 US$ (504,35 €)

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