Una fábrica de piensos va a instalar una mezcladora horizontal nueva. La ficha del fabricante de la máquina tiene solo dos líneas: el eje gira a 45 rpm y, con la cuba llena, necesita unos 1600 Nm. El jefe de mantenimiento no tiene ni potencia, ni velocidad de motor, ni forma de montaje. Esta guía parte de esas dos líneas y sigue cada decisión hasta la descripción completa del motor que se escribe en el pedido, mostrando cómo cada elección condiciona la siguiente.
El ejemplo es una mezcladora, pero la lógica sirve igual para una cinta, una bomba o un ventilador: primero lo que pide la máquina, luego la velocidad y la potencia con que un motor puede darlo, después el encaje eléctrico y mecánico y, al final, el ambiente y la documentación.
Lo que pide la máquina: velocidad, par y tipo de carga
La primera pregunta no es «¿cuántos kW?», sino «¿qué par necesita la máquina y a qué velocidad?». La potencia sale de ambos datos: P (kW) ≈ M (Nm) × n (rpm) / 9550. Para la mezcladora, 1600 × 45 / 9550 ≈ 7,5 kW. Es la potencia que absorbe el eje de la mezcladora, no todavía la que debe dar el motor.
En este paso también se anota el tipo de carga. Una mezcladora es una carga de par constante: su par apenas baja cuando baja la velocidad y, tras un corte de luz, puede tener que arrancar con la cuba llena. Ambos datos pesarán en el margen de potencia y en el método de arranque. Para bombas, ventiladores y cintas, el artículo sobre cálculo de la potencia del motor explica con ejemplos cómo obtener la potencia en el eje.
El puente entre la velocidad del motor y la de la máquina
Ningún motor asíncrono gira a 45 rpm: la diferencia la cubre un reductor, una transmisión por correa o ambos, y ahí entra el número de polos. En una red de 50 Hz, un motor de 4 polos tiene una velocidad síncrona de unas 1500 rpm y uno de 6 polos de unas 1000 rpm; bajo carga gira algo por debajo.
- Con un motor de 4 polos de unas 1460 rpm, la relación necesaria es aproximadamente 1460 / 45 ≈ 32,4.
- Con uno de 6 polos de unas 970 rpm baja a cerca de 21,6.
El motor de 6 polos es más grande y normalmente más caro para la misma potencia; la serie de 4 polos es la más habitual y la más fácil de tener de repuesto. En la práctica se decide mirando el reductor: el número de polos se ajusta a una relación estándar de la familia elegida. La relación, el par de salida y el tipo de reductor se tratan en la guía de selección de reductores. Seguimos con un motor de 4 polos y un reductor helicoidal.
Elegir el escalón de potencia
A los 7,5 kW del eje hay que sumar las pérdidas del reductor. Los helicoidales suelen tener buen rendimiento; tomando un 95 % para simplificar, el motor debe dar unos 7,9 kW. Como los escalones normalizados son 7,5 y 11 kW, el de 7,5 kW se queda corto incluso sobre el papel.
Hay otra razón para ir a 11 kW: el arranque con la cuba llena, que puede exigir más par que el nominal. El par nominal de un motor de 11 kW y 4 polos es de unos 9550 × 11 / 1460 ≈ 72 Nm. Para saber si el par de arranque basta se compara la relación de par de arranque del catálogo del motor con la exigencia de arranque que indica el fabricante de la máquina. La relación entre par de arranque y método de arranque se explica en el artículo sobre clases de par y par de arranque.
El error contrario es sobredimensionar. Elegir 15 kW «por si acaso» deja el motor siempre poco cargado, con peor rendimiento y factor de potencia, y agranda cuadro y cables sin necesidad.
Clase de rendimiento según las horas de uso
La mezcladora trabajará a dos turnos, unas 4000 horas al año. Para un motor de 11 kW y 4 polos, los rendimientos mínimos de IEC 60034-30-1 son 91,4 % en IE3, 93,3 % en IE4 y 94,6 % en IE5. Con el motor trabajando a unos 8 kW, un cálculo aproximado da una diferencia entre IE3 e IE4 de 700 a 1000 kWh al año, bastante menos llamativa que en un ventilador que no para nunca. Se decide junto con la diferencia de precio y los objetivos energéticos de la planta. Como las series trifásicas de HEM Motor ofrecen IE3, IE4 e IE5 en el mismo sistema de carcasas, la clase de rendimiento no cambia las dimensiones mecánicas.
Encaje eléctrico: tensión, conexión y arranque
La planta tiene red de 400 V. Según el catálogo, a 400 V los motores de hasta 3 kW se conectan en estrella y los de 4 kW en adelante en triángulo, así que el de 11 kW trabajará en triángulo. Entonces hay que mirar el cuadro:
- Con arrancador estrella-triángulo, el motor debe estar bobinado para trabajar en triángulo a 400 V, es decir, con placa 400/690 V. Un motor 230/400 V no arranca correctamente con ese cuadro.
- Con arrancador suave o variador de frecuencia, la tensión del devanado debe seguir correspondiendo a la red, pero la conexión queda fija en la caja de bornes.
Como el arranque es pesado, la estrella-triángulo pide cautela: en estrella el motor da solo un tercio de su par, y puede no mover la cuba llena. Aquí es más seguro un método con par de arranque regulable. Los detalles de conexión están en el esquema de conexión estrella-triángulo.











