Si se abre un centro de mecanizado CNC, es fácil encontrar tres familias de motores en una sola máquina: un motor asíncrono trifásico corriente que mueve la cinta de virutas, servomotores que sitúan los ejes con precisión de centésimas y un pequeño motor que acciona la bomba de taladrina. Todos convierten energía eléctrica en giro, pero ninguno puede sustituir a otro. Conocer los tipos de motores eléctricos permite cambiar una pregunta difusa, qué motor comprar, por otra mucho más útil: a qué familia pertenece este trabajo.
Primera división: ¿corriente alterna o continua?
Lo primero que distingue a los motores es el tipo de corriente que consumen.
- Motores de corriente continua (CC): su velocidad se regula con facilidad variando la tensión, por eso dominaron durante décadas los accionamientos de velocidad variable, las grúas y los trenes de laminación. Los modelos con escobillas tienen colector y escobillas que se desgastan y requieren mantenimiento. En la industria han cedido casi todo su terreno a los motores de alterna con variador, aunque siguen siendo habituales en vehículos de batería, carretillas elevadoras y pequeños aparatos.
- Motores de corriente alterna (CA): pueden conectarse directamente a la red. Al no necesitar escobillas ni colector, son la gran mayoría de los motores industriales.
Dentro de la alterna: asíncronos y síncronos
La cuestión clave es si el rotor gira a la misma velocidad que el campo magnético giratorio.
Motor asíncrono o de inducción
El campo giratorio del estátor induce corriente en el rotor y lo arrastra. El rotor va algo por detrás del campo, y esa diferencia se llama deslizamiento. Según el rotor, hay dos variantes:
- Jaula de ardilla: barras de aluminio o cobre cortocircuitadas en los extremos, sin conexión exterior, escobillas ni anillos. Sencillo, robusto y económico, mueve la mayoría de bombas, ventiladores, compresores, cintas y trituradoras.
- Rotor bobinado o de anillos: los bobinados del rotor salen al exterior por anillos y escobillas, lo que permite añadir resistencias en el arranque. Se usaba en grandes accionamientos de arranque muy pesado; con la difusión de variadores y arrancadores suaves, hoy es raro en proyectos nuevos.
Motor síncrono
El rotor gira exactamente al ritmo del campo. Los de imanes permanentes (PM) ofrecen un rendimiento alto y suelen trabajar con variador. Los síncronos de reluctancia alcanzan el sincronismo sin imanes, gracias a la forma magnética del rotor. En general, ninguno de los dos se conecta a la red sin convertidor, así que motor y variador se eligen juntos.
La velocidad del motor asíncrono depende del número de polos: a 50 Hz, unas 3000, 1500, 1000 y 750 rpm para 2, 4, 6 y 8 polos. Lo detallamos en la tabla de polos y velocidades.
Según la alimentación: monofásicos y trifásicos
Los motores de inducción también se dividen por su conexión a la red. Los monofásicos funcionan con una línea de 220 V; como no generan par de arranque por sí solos, recurren a un bobinado auxiliar y un condensador. Son la opción para pequeñas bombas, compresores y máquinas de taller donde solo hay suministro doméstico; la serie monofásica de HEM Motor abarca de 0,18 a 5,5 kW. Los trifásicos se alimentan de la red industrial de tres fases, alcanzan potencias mucho mayores, dan un par más uniforme y son más compactos a igual potencia. Comparamos ambos en ¿monofásico o trifásico?.
Motores especiales para posicionar
Algunos motores no están pensados para girar sin parar, sino para llevar el eje a un ángulo concreto y mantenerlo:
- Servomotor: trabaja con un captador de posición (encoder o resolver) y su propio accionamiento. Se usa en ejes CNC, robots y movimientos rápidos y precisos en máquinas de envasado.
- Motor paso a paso: avanza un ángulo fijo con cada impulso. Como puede funcionar sin realimentación, es habitual en posicionados sencillos, impresoras 3D y dosificadores. A mucha velocidad y carga puede perder pasos.
- Motor de CC sin escobillas (BLDC): de conmutación electrónica, compacto y eficiente. Aparece a menudo en ventiladores, bombas pequeñas y equipos portátiles.
Estos motores se venden como sistema junto con su accionamiento y no sustituyen a un motor de inducción industrial, ni al revés. Cada familia tiene su propio catálogo, su lógica de selección y, muchas veces, su propio proveedor.











