El par que produce un motor asíncrono es aproximadamente proporcional al cuadrado de la tensión. Si la tensión cae un 10 por ciento, el par disponible baja aproximadamente un 19 por ciento (0,9² ≈ 0,81). Como la carga es la misma, el motor intenta compensarlo girando algo más despacio, es decir, con más deslizamiento, y absorbiendo más corriente; esa corriente adicional vuelve en forma de calor en el bobinado.
Síntomas habituales:
- El arranque se alarga y el relé térmico dispara durante el arranque.
- Con arranque bajo carga pesada (compresor cargado, trituradora, transportador lleno), el motor puede no alcanzar su velocidad nominal.
- En servicio continuo la carcasa está más caliente de lo normal y se acorta la vida del bobinado.
La caída de tensión muchas veces no viene de la red, sino de la propia instalación: cable largo y de sección pequeña, bornes flojos, transformador sobrecargado o el arranque directo de un motor grande. Mida en vacío y con carga, en los bornes del motor; si la diferencia entre ambos valores es grande, revise primero el cable y las conexiones. Para comparar la corriente medida con la nominal, es útil nuestra tabla de corriente de motores eléctricos.