En el momento del arranque, un motor asíncrono se comporta como un transformador con el secundario en cortocircuito. Con el rotor parado, el campo del estátor corta las barras del rotor a la frecuencia plena de la red; por el rotor circula una gran corriente y el estátor absorbe una corriente alta de la red. A medida que el motor acelera, la diferencia de velocidad entre rotor y campo giratorio (deslizamiento) disminuye, baja la corriente del rotor y la corriente de red desciende hasta la nominal.
Un ejemplo del catálogo: el modelo 160M-4 de 11 kW y 4 polos tiene una corriente nominal de 20,4 A a 400 V y una relación de corriente de arranque Is/In de 7,7. En arranque directo, la corriente de arranque es aproximadamente 20,4 × 7,7 ≈ 157 A. Esta corriente dura lo que dura el arranque; si la carga es pesada y el motor acelera despacio, se prolonga.
Consecuencias prácticas:
- Durante el arranque baja la tensión de línea; otros equipos del mismo transformador pueden verse afectados.
- Fusibles e interruptores deben tener una característica que soporte brevemente la corriente de arranque.
- Los arranques frecuentes aumentan el calor acumulado en el bobinado.
La corriente de arranque no es un defecto, sino una propiedad física del motor asíncrono; en motores grandes se limita con estrella-triángulo, arrancador suave o variador. Para valores por modelo, consulte nuestra tabla de corriente de motores.