Los tres no se sustituyen entre sí; protegen el motor frente a tipos de avería distintos. El guardamotor y el relé térmico miden la corriente para estimar cuánto se calienta el bobinado. El sensor de temperatura no estima: lee directamente la temperatura dentro del bobinado.

ElementoQué detectaFrente a qué protegeLímite
Guardamotor (MPCB)Corriente (disparo térmico y magnético)Sobrecarga, cortocircuito y, en la mayoría de modelos, falta de faseNo ve directamente la temperatura del bobinado
Relé térmico + contactorCorriente (disparo térmico)Sobrecarga, falta de fasePara cortocircuitos necesita fusible o interruptor aguas arriba
Sensor PTC / PT100 del bobinadoTemperatura real del bobinadoRefrigeración obstruida, ambiente caliente, arranques frecuentes, baja velocidad con variadorNo detecta cortocircuitos; requiere un aparato de evaluación aparte

La protección basada en la corriente supone que el motor se refrigera con normalidad. Si la tapa del ventilador se obstruye con polvo, sube la temperatura ambiente o el motor gira mucho tiempo a baja velocidad con variador, la corriente parece normal pero el bobinado se sobrecalienta; solo el sensor del bobinado lo detecta. A la inversa, el sensor no reacciona a un cortocircuito; para eso son imprescindibles el fusible o el interruptor.

El catálogo HEM exige seleccionar y ajustar el guardamotor/fusible y la protección térmica según la corriente nominal; el PTC o PT100 es una opción de pedido. Para preparar la lista del cuadro, le ayudará nuestro artículo sobre dispositivos de protección del motor.