En un arrancador estrella-triángulo, el motor acelera primero en estrella, con tensión y corriente reducidas; cuando vence el temporizador, pasa a triángulo tras una breve pausa. En el cambio, el motor vuelve a recibir la tensión completa y aparece un segundo pico de corriente. Lo pequeño que sea ese pico depende de cuánto haya acelerado el motor en estrella.

  • Paso prematuro: si se pasa a triángulo con el motor todavía lento, el pico de corriente es casi tan grande como en arranque directo y se pierde la ventaja de estrella-triángulo.
  • Paso tardío: si el motor ya ha completado la aceleración pero sigue en estrella, intenta mover la carga con poco par; la corriente vuelve a subir y el motor se calienta.

Para ajustarlo bien, observe la corriente con una pinza amperimétrica en el primer arranque: el momento en que la corriente en estrella ha superado el pico de arranque y se estabiliza es el adecuado para el cambio. El tiempo varía con la inercia de la carga; es mayor en máquinas con poleas grandes o volante. La breve pausa en el cambio evita que los contactores de estrella y triángulo cierren a la vez y provoquen un cortocircuito; debe mantenerse junto con el enclavamiento del circuito de mando.

Recordatorio: el arranque estrella-triángulo solo se aplica a motores que en red de 400 V trabajan en triángulo, es decir, con placa 400/690 V.