Un reductor puede trabajar horizontal, vertical o tumbado de lado, pero en cada posición los engranajes y rodamientos quedan sumergidos en el aceite de forma distinta. Por eso se lubrica para una posición de montaje concreta y el respiradero se coloca en el punto que quedará más alto en esa posición.
Si cambia la posición:
- un rodamiento o engranaje que queda arriba puede no recibir aceite suficiente,
- el exceso de aceite se bate y aumenta el calentamiento,
- si el respiradero queda por debajo del nivel, el aceite sale y parece una fuga.
Reglas prácticas: indique en el pedido cómo quedará el reductor en la máquina (patas abajo, motor arriba, eje de salida vertical, etc.); compruebe el nivel en el tapón tras el montaje; si el reductor se envió con un tapón cerrado para el transporte, coloque el respiradero antes de la puesta en marcha. La cantidad y el tipo de aceite se determinan según la placa y el catálogo del reductor; si tiene dudas, pregunte en el pedido.