En trituradoras de mandíbulas, de martillos y molinos, el motor debe acelerar desde parado un volante o rotor pesado. El arranque puede ser largo; durante ese tiempo el motor absorbe una corriente de arranque alta y el bobinado se calienta rápido. Si queda material en la cámara de trituración, además arranca contra la carga.

Qué se mira al elegir:

  • Par de arranque y par máximo: figuran en el catálogo como Ts/Tn y Tmax/Tn; el margen de par máximo es importante para que el motor no se cale con los golpes momentáneos.
  • Inercia y tiempo de arranque: indique los datos del volante o el tiempo de arranque previsto por el fabricante de la máquina.
  • Carcasa: se prefiere la fundición por las vibraciones y los golpes.
  • Velocidad: el catálogo destaca 4, 6 u 8 polos para trituradoras, cribas y molinos.
  • Transmisión por correa: la mayoría de las trituradoras se accionan con poleas; el diámetro de polea y la tensión de la correa determinan la carga sobre el eje y el rodamiento.

Intentar arrancar varias veces con la máquina llena es la situación más dura para el motor; si es posible, conviene vaciar la cámara antes de volver a arrancar. Serie específica: motores para plantas de trituración; los datos necesarios para arrancar en carga están en nuestro artículo sobre arranque bajo carga.