Normalmente sí, pero el variador somete al motor antiguo a condiciones nuevas: impulsos de tensión rápidos, menor refrigeración a baja velocidad y posibles corrientes en rodamientos. Un motor que funcionó años sin problemas en red puede mostrar su punto débil en estas nuevas condiciones.

Antes de decidir, compruebe:

  • Placa: ¿La tensión y la conexión se adecuan a la salida del variador (230/400 V o 400/690 V)?
  • Aislamiento: Debe medirse la resistencia de aislamiento del devanado; en motores rebobinados el material usado puede ser desconocido.
  • Cable y filtro: En un motor con aislamiento incierto, el filtro dv/dt o senoidal gana aún más importancia.
  • Rango de velocidad: Si habrá trabajo prolongado a baja velocidad, ¿basta el ventilador existente?
  • Rodamientos: Estado de ruido y vibración; medidas contra corrientes en rodamientos en carcasas grandes.

Si el estado del motor es incierto o el coste de las medidas adicionales es alto, un motor nuevo configurado para uso con variador puede resultar más económico. Puede obtener la propuesta de un modelo equivalente enviando una foto de la placa del motor actual.