El variador ajusta la velocidad cambiando la frecuencia con la que alimenta al motor. En un motor asíncrono, velocidad de sincronismo = 120 × frecuencia ÷ número de polos; si la frecuencia se reduce a la mitad, la velocidad del campo giratorio, y con ella la del motor, baja aproximadamente a la mitad.
El variador (convertidor de frecuencia) primero rectifica la tensión de red a continua y luego, mediante transistores de potencia, genera una salida trifásica a la frecuencia deseada. La tensión de salida varía junto con la frecuencia (relación V/f). Por debajo de la frecuencia nominal esta relación se mantiene, de modo que el flujo magnético queda aproximadamente constante y el motor puede dar su par.
Ejemplo
El motor 132M-4 de 4 polos y 7,5 kW tiene una velocidad de sincronismo de 1500 rpm a 50 Hz y una velocidad nominal de 1460 rpm en placa. Alimentado a 25 Hz, la velocidad de sincronismo pasa a 750 rpm; la velocidad real queda por debajo en la medida del deslizamiento que provoca la carga. Es un cálculo aproximado; el valor exacto depende de la carga y del ajuste del variador.
Los variadores con control vectorial pueden compensar el deslizamiento para que la velocidad dependa menos de la carga. El modo de control necesario se elige según la precisión que exija la aplicación.