En una dobladora de ferralla, la compatibilidad entre motor y reductor se comprueba en tres puntos: ¿gira el motor nuevo a la velocidad de entrada que espera el reductor?, ¿encajan su brida y su eje dimensionalmente en la entrada del reductor? y ¿tiene potencia suficiente para el trabajo con frecuentes inversiones de giro de la máquina? Si falla cualquiera de los tres, la mesa de doblado gira a una velocidad equivocada o el motor se calienta enseguida y dispara el relé térmico. A continuación explicamos las comprobaciones en el orden en que se hacen en obra.

¿Cómo se transmite la potencia en una dobladora?
En la mayoría de las dobladoras de ferralla, un motor asíncrono trifásico hace girar la mesa de doblado (el disco giratorio) a través de un reductor. El reductor baja la alta velocidad del motor al giro lento de la mesa y, al hacerlo, multiplica el par. La fuerza que dobla la barra no es el par que entrega el motor directamente, sino el par a la salida del reductor.
La disposición que usan los fabricantes de máquinas varía. En algunas máquinas el motor se une con brida directamente al reductor; en otras el motor se apoya sobre sus patas y la potencia llega al reductor mediante correa y poleas. Unas llevan reductor de tornillo sinfín y otras reductor de engranajes helicoidales. Antes de cambiar el motor, identificar qué disposición tiene su máquina es la base de todas las comprobaciones siguientes.
Primera comprobación: velocidad y relación de reducción
La relación del reductor es fija; la variable que determina la velocidad de la mesa es la velocidad del motor. Por eso es imprescindible mantener en el motor nuevo la velocidad que figura en la placa del motor antiguo. El valor de la placa es la velocidad nominal: en un motor de 4 polos verá, por ejemplo, 1450 rpm y no 1500 rpm.
El cálculo siguiente utiliza valores hipotéticos y solo sirve para mostrar el método. Supongamos una relación de reducción de 1:40:
| Motor montado | Velocidad nominal | Velocidad de la mesa (aprox.) | Resultado |
|---|---|---|---|
| 4 kW, 4 polos (112M-4) | 1450 rpm | 36 rpm | Se mantiene la velocidad de diseño de la máquina |
| 4 kW, 6 polos (132M1-6) | 968 rpm | 24 rpm | El doblado se ralentiza y el ciclo se alarga |
| 4 kW, 2 polos (112M-2) | 2905 rpm | 73 rpm | La mesa gira el doble de rápido y el control del ángulo se complica |
La conclusión de la tabla es clara: si cambia el número de polos, cambian la velocidad de doblado y el equilibrio de par de la máquina. Si se quiere un doblado más rápido o más fuerte, no es una decisión sobre el motor, sino sobre el reductor y el diseño de la máquina, y debe tratarse con el fabricante de la máquina.
Segunda comprobación: brida, eje y tamaño de carcasa
Si el motor se une al reductor por brida, la mayor parte de la compatibilidad es una cuestión de medidas. Revise por orden lo siguiente:
- Código de carcasa IEC: si la placa del motor antiguo indica un código como 112M o 132S, busque el mismo código en el motor nuevo. Los modelos de igual potencia y distinta velocidad pueden tener carcasas diferentes; a 4 kW, el modelo de 4 polos tiene carcasa 112M y el de 6 polos carcasa 132M.
- Tipo de brida: ¿brida grande (B5) o brida pequeña (B14)? El diámetro de centrado y el círculo de taladros de la brida de entrada del reductor deben coincidir exactamente con la brida del motor. Que el nombre sea el mismo no significa que las medidas lo sean.
- Extremo del eje y chaveta: el diámetro, la longitud del eje y el ancho de la chaveta que entra en el casquillo de entrada del reductor deben ser iguales a los del motor antiguo. Un eje más fino que el casquillo deja holgura; uno más grueso hace imposible el montaje.
- Montaje con patas: en la disposición con poleas, la distancia entre taladros de las patas y la altura del eje deben ajustarse a la bancada, y el diámetro de la polea debe mantenerse.
En HEM Motor, las formas de montaje B3, B5, B14, B34, B35 y verticales V1/V3/V5/V6/V15 se ofrecen según la carcasa; el tamaño de la brida se confirma en el pedido. Puede consultar las medidas en los planos técnicos 2D y en el catálogo 2026 y compararlas con las medidas de entrada de su reductor. La información general sobre motores que se acoplan a la entrada de un reductor está en nuestra página de motores eléctricos para reductores.
Tercera comprobación: inversiones frecuentes y carga de arranque
El doblado de ferralla no es una carga ligera y continua para el motor. En cada doblado el operario arranca el motor, lo para cuando la mesa alcanza el ángulo deseado y, en la mayoría de las máquinas, invierte el giro para devolver la mesa. Es decir, el motor realiza muchos arranques e inversiones por hora.
En cada arranque el motor absorbe varias veces su corriente nominal; un motor que se invierte mientras aún gira soporta esta corriente elevada durante más tiempo. Esta acumulación de calor castiga el devanado aunque la potencia de placa parezca suficiente. Puntos a vigilar en el cambio:
- No reduzca la potencia del motor antiguo. Elegir un motor más pequeño porque «doblamos barra fina» acelera el calentamiento con arranques frecuentes.
- Con barra gruesa y doblados múltiples, observe si el motor titubea al arrancar. Si lo hace, el problema puede no estar en la potencia del motor, sino en el desgaste del reductor o en una caída de tensión.
- Ajuste el relé térmico a la corriente de placa del motor nuevo; no deje el ajuste antiguo tal cual.
- Si la inversión se hace bruscamente con contactores, haga comprobar si se deja una breve pausa entre ambos sentidos.











