Un motor IE3 de 4 polos y 250 kW absorbe unos 418 A a plena carga en una red de 400 V; con arranque directo, esa corriente sube hasta unos 3000 A. Pesa más de una tonelada y entrega alrededor de 1600 Nm en el eje. Con estas cifras, elegir un motor de 200 o 250 kW deja de ser una simple compra y se convierte en un pequeño proyecto: si transformador, arrancador, cables, cimentación, izado y repuestos no se planifican junto con el motor, incluso el modelo correcto dará problemas en obra.
Qué dice la línea del catálogo
En el catálogo IE3 de HEM Motor, las dos potencias ocupan estas carcasas (corrientes a 400 V):
- 2 polos: 200 kW IE3-315L2-2, 2980 rpm, unos 331 A; 250 kW IE3-355M-2, 2982 rpm, unos 414 A.
- 4 polos: 200 kW IE3-315L2-4, 1490 rpm, unos 334 A, 1282 Nm; 250 kW IE3-355M-4, 1490 rpm, unos 418 A, 1602 Nm.
- 6 polos: 200 kW IE3-355M2-6, 990 rpm, unos 346 A; 250 kW IE3-355L-6, 990 rpm, unos 433 A.
En 4 polos, el rendimiento IE3 es del 96,0 % y el factor de potencia de 0,90 en ambas potencias. La corriente de arranque ronda 7,1 veces la nominal, el par de arranque unas 2 veces y el par máximo unas 2,2 veces. En el motor de 2 polos y 250 kW, la relación de par de arranque baja a 1,6; si va a mover un compresor que arranca con carga o un ventilador de gran inercia, hay que comprobar aparte el par que exige la carga.
La clase de eficiencia depende del mercado
Según el reglamento europeo de Ecodiseño (UE 2019/1781), los motores de 2, 4 y 6 polos entre 75 y 200 kW deben ser IE4 desde julio de 2023; por encima de 200 kW el mínimo sigue siendo IE3. Una máquina destinada a la UE puede, por tanto, tener reglas distintas para un motor de 200 kW y otro de 250 kW. La normativa aplicable en el lugar de instalación debe aclararse antes de pedir oferta. HEM Motor ofrece IE3, IE4 e IE5 en el mismo sistema de carcasas en estas potencias; en 4 polos, el límite IE4 es del 96,7 % y el IE5 del 97,4 %. Los tramos se detallan en la obligación de eficiencia IE3 e IE4.
A este tamaño, las décimas cuentan: un motor de 250 kW que trabaja 7000 horas al año a plena carga ahorra unos 13.000 kWh anuales con los 0,7 puntos que separan IE3 de IE4.
Red eléctrica y método de arranque
El arranque directo a 200–250 kW solo es viable con un transformador holgado y una carga de arranque ligera. En la mayoría de plantas se elige entre:
- Estrella-triángulo: reduce corriente y par de arranque a un tercio; en un motor de 250 kW y 4 polos, de unos 3000 A a cerca de 1000 A. Exige un bobinado de 400/690 V que trabaje en triángulo a 400 V. Como el par también baja a un tercio, sirve para bombas y ventiladores que arrancan en vacío o con válvula cerrada, no para cintas cargadas.
- Arrancador suave: limita la corriente a unas pocas veces la nominal y arranca en rampa; muy habitual en bombas y ventiladores. En arranques con carga, el límite de corriente debe permitir el par necesario.
- Autotransformador: conserva más par que la estrella-triángulo en arranques largos y pesados, teniendo en cuenta la toma elegida y su servicio de corta duración. Más detalles en arranque escalonado por autotransformador.
- Variador de frecuencia: mantiene la corriente de arranque cerca de la nominal y es la opción natural si el proceso requiere regular la velocidad.
Sea cual sea el método, conviene conocer la potencia y la potencia de cortocircuito del transformador, y comprobar si las cargas sensibles conectadas a él notarán la caída de tensión.
¿400 V o 690 V?
Una salida de 418 A a 400 V implica cables en paralelo y aparamenta voluminosa. Si la planta dispone de distribución a 690 V, o la va a construir, el mismo motor conectado en estrella a 690 V trabaja con unos 240 A, y el coste de cables, embarrados y variador baja en proporción. Suele ser una decisión de toda la instalación, no de un solo motor. Las consecuencias en la caja de bornes y en el arranque se explican en elección de motor asíncrono a 690 V.







